sábado, 23 de marzo de 2013

Review. Pred Da Se Razdeni, Macedonia

Ay. Por dónde empezar con Macedonia, un país que prácticamente siempre lo ha hecho muy mal.

Quizá lo mejor es comenzar diciendo que este año no es la excepción: Pred Da Se Razdeni muy probablemente enfrentará la deshonrosa posición de competir por el último lugar en su semifinal, y el último del festival, porque nada más no hay nada bueno que decir de esta canción.

Ya de por sí Macedonia tiene mala suerte: en 2008 y 2009, pese a tener el 10o lugar en su semifinal, una regla vigente en aquel entonces, permitió que los jurados le dieran el pase a la final a canciones peor posicionadas. En 2010 y 2011, tampoco logró calificar a la final. Pero los macedonios no se ayudan, porque en lugar de ofrecer una canción que por lo menos resulte agradable, metieron agua y aceite a la licuadora y ¡tarán!, nos presentan a Esma y Lozano, el dueto más dispar que yo haya visto en Eurovisión.

Lo peor de todo es que Macedonia reemplazó su anterior propuesta para este festival, Imperija, por las duras críticas recibidas en las primeras horas después de que la canción se dio a conocer. Pues bien, nadie valora lo que tiene hasta que lo ve perdido, y ahora, al escuchar Pred Da Se Razdeni, Imperija suena como una obra de arte.


El problema con esta canción es que en realidad se trata de dos canciones que no embonan en lo más mínimo: unas secciones en estilo de balada con toques étnicos en voz de Lozano -que por cierto, por sí sola sería una pieza aceptable-, y otras secciones interpretadas por Esma -una artista con amplia carrera, y gran respeto en Macedonia- que más que una canción, me parecen un exorcismo. En cualquier momento espero ver saltando una cabra por ahí, o algo satánico, no se.

Lo dramático es que si Esma se hubiera presentado en solitario, por lo menos podríamos decir que su canción es extraña, y hasta cierto punto, chistosa. Si Lozano se hubiera presentado solo, por lo menos podríamos decir que se trata de una canción convencional y simple con una voz agradable. Pero es el conjunto lo que pone a mi cabeza a girar y casi acabo mareado después de escuchar completa esta  Pred Da Se Razdeni.


Lo que me parece más patético es que la canción trate sobre dos personas que se reencontrarán. La traducción de la letra al inglés, dice:

If you come back to me
The good times will come back again
Both happiness and sorrow
We will share again


Until the day breaks
Stay right here next to me
In the new day, us to be
Together you and me


Creo que el saber qué es lo que están cantando Esma y Lozano no ayuda. Por el contrario, a mi desagrado por la canción, ahora se suma una extraña sensación de nauseas.

Pred Da Se Razdeni, Macedonia. 2.0/10
Intérpretes: Esma y Lozano.
Música Darko Dimitrov, Lazar Cvetkovski y Simeon Atanasov.
Letra: Madgalena Cvetkovska.

viernes, 22 de marzo de 2013

Review. An Me Thimase, Chipre.


Un globo desinflándose. Esa es mi impresión de An me thimase, la canción chipriota que es una de las apróximadamente 15 baladas que contenderán en este festival de Eurovisión.



Los primeros 10 segundos de esta canción prometen e intentan cautivar (como un globo lleno de aire que se suelta y viaja aleatoriamente llamando nuestra atención), y luego: plano, plano, plano (como ese mismo globo cuando cae al suelo, ya sin aire, y ahí se queda). Una canción sin ningún detalle brillante o un rasgo distintivo que permita augurar un buen futuro para Chipre.

Sin duda, la abundancia de baladas en el festival reduce la calificación comparativa de esta canción. ¿Cómo destacar cuándo no se ofrece nada verdaderamente especial? Despina Olympiou tiene un voz dulce y adecuada, la melodía enternece, pero la propuesta en conjunto peca de timidez. Poco resalta en esta canción que resulta demasiado convencional entre el grupo de 39 piezas que integran la competencia de este Eurovisión 2013.


La letra sigue la lógica de una declaración personal:

I never feel regret for anything I lived,
I don't say "sorry" for anything I loved,
I lift off my soul for everything I want,
And I thank you for everything you gave me


Una declaración personal que a mi no me dice nada.

Y aunque Despina la interpretará en griego, le lengua helénica no alcanza para darle un toque étnico a esta balada (como, por ejemplo, sí sucede con las baladas de Serbia, Molitva o Lane Moje o Nije Ljubav Stvar -acá: http://unmexicanoeneurovision.blogspot.mx/2012/04/review-nije-ljubav-stvar-serbia.html- ) precisamente porque la música es tan pero tan convencional. Entonces, la gracia de cantar en griego, se disuelve en gran medida por la mediocridad de la melodía.

La canción de Chipre es sintomática de lo que pasa este año en Eurovisión. Como verán, conforme vaya publicando mis comentarios a cada una de las canciones de este año, las canciones que me parecen "malas" (en el sentido de que se posicionarían abajo en mi ranking personal), no son realmente tan malas. Simplemente, son regulares, aburridas, o poco originales.

Calificativos, los tres, que describen mi impresión por la canción de Chipre este año.

An me thimase, Chipre. 6.5/10
Intérprete: Despina Olympiou
Música: Andreas Giorgallis
Letra: Zenon Zintillis

jueves, 21 de marzo de 2013

Review. Identitet, Albania.

Los grupos de rock generalmente llegan en calidad de outsiders  a un concurso como es Eurovisión. El festival es un escenario no muy propicio para bandas que más bien encuentran su habitat natural en conciertos masivos. Y luego, un mal resultado es la consecuencia natural.

Pero muy de vez en cuando hay canciones que suenan tan bien, que se hacen un lugar entre el nido de extraños que es un concurso tan orientado al pop y la balada como el festival de este año, en Malmö.

Finlandia lo hizo en 2006 con su Hard Rock Hallelujah, y Turquía obtuvo un segundo lugar con We could be the same en 2010, ambas canciones del género rock que coinciden en dos elementos cruciales: suenan muy bien y se ven muy bien.

Ese puede ser el caso de Identitet, la explosiva canción de Albania, que suena auténtica y especial, como pocas canciones del género lo hacen en Eurovisión, y que únicamente necesitará asegurar que la puesta en escena y actuación en vivo permitan a esta canción embonar perfectamente en la final del festival de Eurovisión.



La calidad épica de esta oda rockera evidencia que Albania está comenzando a entender el festival, y no solamente a adaptarse a las reglas establecidas de "lo que se espera de una canción eurovisiva", sino a hacer sus propias reglas. Aun cuando mi comentario el año pasado sobre Suus, la canción albana que ocupó el cuarto lugar, fue muy negativo (acá: http://unmexicanoeneurovision.blogspot.mx/2012/05/review-suus-albania.html), reconozco que Albania hizo una apuesta muy arriesgada, y salió ganando. Este año, nuevamente, de la mano de Adrian Lulgjuraj y Bledar Sejko, Albania abre su propia ruta, y todo indica que este nuevo camino pinta muy promisorio.


Es definitivamente refrescante tener algo que se escucha tan bien -y yo no soy aficionado a este tipo de canciones en el festival-, al grado que no puedo evitar emocionarme pensando en lo grande que puede ser esta canción en vivo. Las secciones instrumentales brillan por sí mismas (y así deben hacerlo si es una buena pieza de rock), y aunque la impresión física que nos dan los intérpretes es un poco extraña (¿no es así casi siempre con los grupos de rock?), las secciones cantadas de la canción añaden un sentimiento de grandiosidad a la propuesta de Albania.

Seriamente, no importa mucho lo que la canción, cantada totalmente en albanés, diga. Hay un lenguaje universal en los sonidos de las guitarras y percusiones que inundan los tres minutos de duración de esta canción. Claro, el tema es también un poco abstracto: llegué de una tierra lejana, ansioso de conocer el mundo, te encontré a ti, todo fue como un rayo de luz, encontré la libertad, etcétera, etcétera. Pero ello no impide el desarrollo claro del concepto, que se transmite -en mi opinión- muy claramente a través de los sonidos y la interpretación: se trata de algo grande, algo nuevo, algo interesante. Una propuesta completa.

Y como todo canción de rock en Eurovisión, Identitet tendrá muchos detractores. Simplemente, no es lo que muchos esperan ver en el festival, y menos aún, verlo en una buena posición en la final.

Sin embargo, en lo personal, podré decir que aun cuando ésta no es la canción por la que yo enloquecería en el festival, reconozco que hay una dosis de genialidad en los 180 segundos de la canción albanesa. Y Kudos por ello.

Identitet, Albania. 8.5/10
Intérpretes: Adrian Lulgjuraj y Bledar Sejko
Música: Bledar Sejko
Letra: Eda Sejko




miércoles, 20 de marzo de 2013

Review. Shine, Austria.

La canción que representará a Austria este 2013, tiene letra muy convencional y suena repetitiva, pero al mismo tiempo cuenta una intérprete joven con una voz con un notorio potencial, y una actitud que podría llamar la atención.

¿Qué pasa con este tipo de canciones en Eurovisión? A veces, "como se esperaba", la canción es un fracaso y pasa desapercibida, generalmente con una mala posición en la semifinal. En otras ocasiones, la canción da un golpe de suerte, toca en el lugar justo, y se convierte en, digamos, un sexto puesto para Bélgica en 2010 (Me and my guitar).

Y es que, realmente, nunca se sabe qué pasará con una canción así...

Shine, una propuesta que no entusiasmará ni a los más ardientes eurofans austriacos, tiene esas ambiguas cualidades que llevan a que sea una apuesta impredecible en Eurovisión.


Por un lado, ahí está Natália Kelly, con una voz especial, cuyas capacidades se ven demostradas en los versos de esta canción que como olas suben y bajan y siguen una cadencia que en principio es interesante... pero solamente en principio, porque después de un minuto la canción se vuelve repetitiva, plana, y por momentos, sosa.

Los "oh-oh, oh-oh" que se escuchan en el fondo en voz de las coristas parecen querer darle un toque discreto que pudiera hacer llamativa a la canción, pero la generalidad del sonido en los coros echa polvo sobre cualquier otro elemento que pudiera darle brillo a la apuesta austriaca de este año.

Y para cuando llegamos a la parte final, donde Natália intenta hacer explotar la canción... bueno, no pasa mucho.

No es que la canción sea mala. Es disfrutable, en el sentido de que no desagrada, pero tampoco entusiasma, y ese es su punto débil de cara al festival. Haga usted mismo la prueba e intente escucharla completa sin, de pronto, sorprenderse distraido pensando en otra cosa. Intente escucharla dos veces seguidas y verá que resulta muy díficil.


La letra no ayuda mucho, sumida en la vaguedad que evoca momentos díficiles de los cuales te recuperarás, y lograrás "brillar" (¿?):

When hurt is all you’re feeling, your heart is slowly bleeding
The only memories to hold on to
When you almost stop believing, you’re cold, alone and freezing
You think you’re lost and don’t know where to go


You will shine, shine and fight the shadows in the sky
You will shine, I see the light in your eyes
You will shine, shine and fight the shadows in the sky
Oh you will fly up high, the light is in your eyes
Trust me, you will shine


Por todo esto, Shine es de esas piezas que no podría tachar como una mala canción, ni tampoco decir que no constituye una propuesta valiosa por parte del país que las envía, pero en un océano de colores brillantes y tonalidades llamativas, el gris tiende a pasar desapercibido. En lo personal, espero que esta canción crezca en su presentación en vivo, ya con una puesta en escena definida, y logre, como dicen las letra de Andreas Grass, Nikola Paryla y Alexander Kahr, reencender el fuego, porque de otra forma, Shine no brillará, y será un tropiezo más para Austria:

Look up to the starlit sky, reignite the fire...

Shine, Austria. 7.0/10
Intérprete: Natália Kelly.
Música y letra: Andreas Grass, Nikola Paryla y Alexander Kahr.

martes, 19 de marzo de 2013

Review. Tomorrow, Malta

En mi última entrada, hablé de lo que esperaría ver en este festival: "contar una historia", debería ser la intención de las canciones que buscaran trascender en Eurovisión 2013.

Tomorrow parece ceñirse a la literalidad de mi comentario de una forma poco común en las canciones que tradicionalmente se escuchan en Eurovisión, y ya no digamos de las que representan a la isla mediterránea. Para los que seguimos el festival, Malta recuerda a Chiara y sus tres intentos por ganar el festival, dos de los cuales casi se consuman con un triunfo: el "casi" en la primera ocasión fue culpa de Dana International (1998), y en la segunda, de Helena Paparizou (2005). Pero ahora, Tomorrow es radicalmente diferente y cuenta una historia como si se tratara de un cuento breve cantado a la literalidad.

Tomorrow cuenta su historia de una forma que me parece absurdamente disfrutable.

Porque, en Eurovisión ¿cuándo escuchamos letras que elaboren tanto en el desarrollo de un personaje como las siguientes?

His name is Jeremy, working in IT
Never questions why he has always been
An extra careful guy, sensitive and shy
Risk assessment is his investment in a life of no surprise


Cuatro versos que nos cuentan cómo es Jeremy, y a partir de ahí, el resto de la historia debe resultar obvia, porque ¿Qué le puede pasar a un tipo extremadamente cuidadoso, sensible y tímido, que sea digno de contarse en una canción? Claro. Encontrarse con ella:

'Til she walked into his life

She’s spontaneous indeed, uncertainty’s her creed
She has always been neither black or white
Just a curious delight
She threw affection his direction, a collection of her smiles


Pero esa obviedad no le resta ni un punto a las geniales letras de Boris Cezek y Dean Muscat. Porque para cuando llegamos a esta parte de la canción, me resulta imposible no verme envuelto en la historia que Malta nos quiere vender.

De pronto, "ella" -de quien nunca conocemos el nombre, porque tampoco lo conoce Jeremy-, o la idea de ella que está comprendida en las inteligentes letras de esta canción, está en mi mente, y aún sin conocerla, imagino perfectamente la forma en la que llegó a revolver todo en los sentimientos del pobre Jeremy:

She’s like tomorrow, oh so distant, she just wants to play
Like tomorrow, she is always one day away
All the time she slips away it’s close but yet so far
It’s time to follow her tomorrow, whoah oh, whoah oh
Time to follow her tomorrow, whoah oh, whoah oh


A esta gran combinación de letras que de verdad me dicen algo, y a la música y tonada con alto potencial para adherirse a la mente de la audiencia, se suma el más que adecuado Gianluca, que tiene un carisma peculiar y que tiene una canción que le queda hecha a la medida.

Gianluca, médico de profesión, se ve y se siente muy cómodo cantando y sonriendo este Tomorrow, y este charm y carisma bien pueden poner a Malta en la contienda por uno de los primeros puestos.


Y es que aunque a muchos esta propuesta les suenta a otras cosas que habrán oido por ahí (seguro ya leyeron esos comentarios en otros lugares), la realidad es que Malta me sorprende con una propuesta tan fresca y sencilla en un festival donde la producción y los elementos visuales son la apuesta fuerte de gran parte de los países concursantes.

En fin, qué les puedo decir, como "good old Jeremy", yo me perdí por esta canción muy rápidamente:

He fell for her too fast, we all thought it wouldn’t last
‘Cause good ol’ Jeremy likes his rigorous routine
‘Cause he only thinks today but tomorrow is a way
To find a new direction and you’ll be okay


Está pendiente saber si esta nueva dirección permitirá a Malta llegar lejos y encontrar lo que lleva buscando de manera ininterrumpida desde 1991: el triunfo en el festival de Eurovisión. No se qué vaya a pasar con Malta, pero, al final -para la tranquilidad de todos nosotros-, Jeremy sí encuentra a quién había estado buscando:


Pancho.

Malta, Tomorrow. 9.0
Intérprete: Gianluca.
Letra y música: Boris Cezek & Dean Muscat

martes, 19 de febrero de 2013

Malmö 2013: Contar una historia.


Mayo de 2013 tiene un significado especial para el autor de este blog. Se cumplen diez años de la primera vez que seguí, en vivo, este singular fenómeno musical y televisivo que llamamos Eurovisión.  

En el año de 2003, un sábado – y por azares del destino- sintonicé Televisión Española para seguir en directo el festival, aquel año, desde Riga, Letonia. Desde entonces sigo religiosamente todas las noticias relacionadas con el festival, y en 2011, por primera ocasión, tuve la oportunidad de estar en Düsseldorf, viviéndolo en vivo. En 2012, me propuse ir a Bakú y lo logré (y no fue fácil en ningún sentido). Y todo indica que nos veremos en Malmö por tercera ocasión.

Pero más allá de mi experiencia personal con el festival, aquí les dejo una reflexión sobre lo que deberíamos esperar de Malmö 2013. La proposición es sencilla. Espero les agrade.

Malmö 2013: contar una historia.


2012 significó una sacudida para el festival: “Euphoria”, la canción de Loreen, no solamente arrasó con los puntos en la gran final, sino que se convirtió en un éxito mundial, que he podido escuchar inclusive aquí, en México, al otro lado del mundo.

Esto ha logrado alzar la vara de medición, y elevar los estándares con los que a partir de este año evaluaremos a las canciones candidatas en el festival. La razón es sencilla, y los productores suecos de este festival parecen entenderlo tan bien como lo entendió Loreen hace más de un año: it’s all about storytelling. Se trata de contar una historia.

Este año, las canciones que aspiren a ganar, idealmente, no deberán únicamente cumplir únicamente con los parámetros típicos eurovisivos sobre lo que define “una buena canción” (¿alguna vez nos pusimos de acuerdo en eso?). No, por el contrario, las propuestas que realmente tengan el objetivo de llevarse el premio mayor, deberán contar una historia, y ésta deberá ser una buena historia, y una historia bien contada (que no es lo mismo). Se trata, pues, de tener una canción que diga algo, y que lo haga de la mejor manera. Lo que el triunfo de Suecia el año pasado estableció –esperemos-, es que para ganar se necesita una propuesta orgánica, integral, donde el intérprete, la canción y la historia embonen perfectamente en una puesta en escena que transmita un concepto claro.

Y ello no es fácil de lograr. En años recientes, varias propuestas dieron pasos en esta dirección más orgánica. Recuerdo, por ejemplo, Is it true? de Yohanna en 2009, y desde luego, Fairytale , de Alexander Rybak ese mismo año, canciones extraordinarias con un lugar irremplazable en la historia del festival de Eurovisión. Inclusive, con su sencillez y actitud, Lena presentó una propuesta completa e integral en Oslo, en 2010. También hubo intentos "fallidos" (en tanto que no fueron bien recibidos por la audiencia), como Rockefeller Street en 2011. Pero todos ellos fueron pequeños avances. En realidad, lo que Loreen logró fue consolidar esta transición hacia un nuevo festival de Eurovisión donde lo que se busca es contar muchas historias a través de la música.

Yo mismo, antes del festival de 2012, pensé que Serbia se alzaría con el triunfo. No es que dudara de la genialidad de la canción de Loreen, sino que más bien creí que el público y, sobre todo, los jurados, no votarían por una canción tan poco común en el festival. “Euphoria” no se salió de los parámetros establecidos, sino que los rompió e impuso unos nuevos. Lo hizo, además, en un contexto muy competitivo, porque el festival de 2012 tuvo un gran nivel, y es por eso que, creo, veremos ahora un festival diferente, que evoluciona en un nuevo rumbo.

La transición hacia propuestas más orgánicas que cuentan historias no es una idea mía. La producción sueca ha orientado todos sus esfuerzos para lograr que el festival de este año funcione bajo este entendido: los artistas serán el centro del festival, y la música narrará una historia, se buscará enfatizar el concepto detrás de cada candidatura. Decisiones como que el orden de actuación sea determinado internamente por la producción para favorecer la fluidez y estructura del festival, reflejan este nuevo camino que el festival está tomando. También el anuncio, apenas hoy, de que las postales previas a cada actuación tendrán como protagonista al representante de cada país (y no el objetivo de atraer visitantes a Suecia), y serán filmadas en el país de cada intérprete, da testimonio de que este año se busca la integralidad del festival.

Este año, algunas propuestas –no quiero adelantar muchas de mis opiniones- dan muestra clara de entender la evolución que el festival está viviendo. Ya no se tratará de la batalla de “ritmos orientales” contra “baladas festivaleras”, ni de Europa del Este “robándole” el festival a los países de antaño. Se tratará, espero, de evolucionar hacia un festival que cuenta historias que conectan con las audiencias, lo mismo en Tel Aviv que en Londres o en la renuente Roma (donde el festival no es nada popular).

Esas propuestas con potencial de convertirse en grandes historias –ahí están Noruega y Dinamarca, como muestra- son a las que más habrá que prestar atención este año. Cada paso, de aquí al 18 de mayo, es crucial. Muchas canciones tienen potencial para entender esta lógica y sacar provecho de ella. Mi teoría es que quienes lo hagan, encontrarán su lugar dentro del festival –que finalmente, es un producto esencialmente para la televisión-, cobijados por una producción sueca que quiere mover a Eurovisión en una nueva dirección. Quienes no lo hagan, creo yo, se verán fuera de lugar.

¿Qué esperar entonces de Mälmo 2013? Creo que, si todo sale bien, será la primer edición bajo este nuevo parámetro al que Loreen y la televisión sueca quieren llevar al festival. Lo que habrá que esperar, entonces, es que este festival sea una muy buena historia, y que ésta sea muy bien contada.
Pancho.

Mälmo está a la vuelta de la esquina...

En tres meses, TRES meses, ya conoceremos al ganador del festival de Eurovisión 2013.

Por ello, ahora sí -después de tantas promesas- les comentaré qué rumbo tomará este blog para esta temporada eurovisiva del año 2013.

Las preselecciones nacionales están ya en curso y concluyen dentro de un mes. Como habrán notado, me ha resultado imposible darles seguimiento por medio de este blog, muy apenas las he podido ver en mis ratos libres. Y es que este es un blog que se centra propiamente en el festival de eurovisión, y a eso es a lo que me dedicaré a partir de ahora, rumbo a la final de Mälmo.

El 18 de marzo -dentro de un mes-, el Reino Unido anunciará a su representante y canción para este festival, lo que dará por concluido oficialmente el período de preselecciones.

A partir del martes 19 de marzo, comenzaré con mis reseñas (reviews) de las 39 candidaturas al festival, publicando una cada día. Es decir, las reseñas concluirán el 26 de abril de 2013.

A partir del sábado 27 de abril, comenzaré con mis predicciones para las semifinales, y al mismo tiempo, con comentarios a los ensayos que darán inicio a principios de mayo.

Desde luego, ya en los días de eurovisión, publicaré mi predicción final y mis comentarios y fotos desde Mälmo.

El camino hasta la final es largo todavía, pero cada día, las noticias caen como gotas, así que estén al pendiente, ya que trataré de publicar lo más posible.

Mientas que llega el 19 de marzo (día en que comienza la cobertura diaria), iré publicando algunos comentarios que ya tengo más o menos meditados sobre lo que espero para el festival de este año. De aquí a esa fecha, espero publicar 3 o 4 entradas por semana, con algunas de estas noticias y análisis, que espero les resulten interesantes. Comenzaré hoy mismo, en un rato, con mi reflexión sobre lo que espero de este festival de Eurovisión.

¡Saludos a todos! (si es que hay alguien ahí).

Pancho.