jueves, 18 de abril de 2013

Review. Solayoh, Belarus.

La década pasada (2000- 2010) vio nacer, crecer y decaer un movimiento particular dentro de Eurovisión: ese tipo de canciones interpretadas siempre por una mujer, preferentemente atractiva, pero sin lugar a dudas poderosa y con una gran presencia escenica, llena de energía, con una propuesta rítmica que apuesta por la puesta en escena y el estribillo pegajoso. Esas canciones que algunos despectivamente llaman "de divas de ventilador", pero que yo en lo personal, creo son parte escencial de un buen año en Eurovisión.

Porque ¿Qué hubiera sido del festival de 2005 sin Helena Paparizou? ¿O de 2006, sin Carola? En 2008, Shady Lady, interpretada por Ani Lorak de Ucrania, fue mi canción favorita junto con Qele, qele, la canción de Armenia aquel mismo año. Interpretaciones poderosas que cautivan y que son tremendamente efectivas en la televisión. Y bueno, Svetlana Loboda, en 2009, con su "Be my valentine" casi hace explotar mi televisor... ¡Cuánta energía!

Sin embargo, a partir de 2010, la presencia de este tipo de canciones se vio reducida, hasta que en este año 2013 solamente tenemos una (y nada más una) canción con ese potencial de explosión de energía en el escenario: se llama Solayoh, y viene del lugar menos esperado, Bielorrusia.

La solitaria canción energética, rítmica y pegajosa, que seguramente tendrá una coreografía muy desarrollada, enfrenta un escenario incierto: ¿su soledad la beneficiará? ¿o un mal resultado evidenciará que este "movimiento" ya quedó obsoleto en Eurovisión?

No lo sé. Pero en cualquier caso, yo me dispongo a disfrutar de Solayoh con singular alegría.

Y es que Alyona Lanskaya tiene una actitud cautivadora, y una voz más que decorosa. Ese deadpan en el primer puente de la canción (cuando canta: A rush of excitement flowed into my ears / Oh, beautiful people, ah ha-hi ha-hi-ha! / Hi-ia-ia-ia!) es simplemente genial Me atrapa. Luego viene el coro, y el ritmo musical fluye muy bien:


Sin embargo, no se puede cantar victoria. La coreografía que vemos en el video aún deja a desear más. Y es que la canción de Bielorrusia necesita una explosión de baile.

Creo que una adecuada dosis de inexpresividad (como la que Alyona emplea en el referido primer puente), combinada con una explosión de baile en los coros, pueden hacer de esta canción un número de producción verdaderamente cautivador.

Y es que este año Bielorrusia va solo por su propio camino, con la pista de despegue abierta para Alyono Lanskaya.

La letra cumple su cometido: sin ofrecernos algo memorable por su calidad, sí tiene una cualidad de adherencia que se traduce en mejores posibilidades al momento en que la audiencia emite su voto, al final de todas las canciones:

Friday night was going nowhere…
Sitting in a small café,
Feeling lonely, a little tired,
I’ve been working hard all day.


Si Bielorrusia lo hace bien (y esperemos, por el bien del festival, que así sea), cuando escuchemos esto, y veamos a Alyona bailar, podremos también sentirlo:

Something happened when I was dancing,
I could feel that powerful beat,
Taking me to new dimensions,
Waking up the devil in me.


Y es que sí, las "divas de ventilador" son una parte muy divertida de Eurovisión. Diría yo, necesaria. Y es que a pesar de todo lo prefabricadas que pueden sonar sus canciones, y a pesar de todo lo trivial que pueden ser este tipo de letras, y también a pesar de que que se puede sacrificar en cuestión de calidad vocal a cambio de una puesta en escena exigente, estas canciones tienen una cualidad escencial que pocas otras fórmulas eurovisivas logran con tanta efectividad: son entretenimiento puro y televisivo.

Si Solayoh funciona como debe de funcionar, podré cantar "A rush of excitement flowed into my ears", y estaré feliz de ver a esta propuesta en la final.



Solayoh, Bielorrusia. 9.0/10
Intérprete: Alyona Lanskaya
Música: Marc Paelinck
Letra: Martin King


Review. Kedvesem (Zoohacker Remix), Hungary.

El festival de Eurovisión también tiene su lado hipster este año, y se presenta bajo el nombre de "Kedvesem", la relajada y fresca canción que Hungría presentará en la segunda semifinal en Malmö.

ByeAlex es el intérprete de esta canción, y bueno, ¡HIPSTEEER!


 
 
El concepto es claro, sin embargo, dudo mucho de la bienvenida que un festival con preferencias bastante más convencionales vaya a dar a esta canción, que por cierto, yo disfruto mucho. Es precisamente el tipo de canción que me gustaría escuchar mientras estoy escribiendo, pero dudo mucho que funcione en el escenario eurovisivo. ¿Cómo presentar Kedvesem con una puesta en escena atractiva? Misión imposible, en mi opinión.
 
Y es pareciera que la propia naturaleza de esta canción es la de no llamar la atención. Como si hubiera sido creada para ser música de fondo en un bar o una fiesta, pero no para una actuación en un escenario masivo.
 
"She's the one for me", es el mensaje de la letra, y el video nos muestra una sucesión de dibujos que serían muy adecuados para verlos en alguna pared callejera, como arte urbano:
 
 
Aunque más bien, leyendo entre líneas, el mensaje de esta canción -que muy probablemente no llegará a la final- es claro: el festival de Eurovisión es demasiado mainstream para atraer a una audiencia hipster.
 
Some things just aren't meant to be together, contestaría yo.
 
Kedvesem, Hungría. 7.0/10
 
Intérprete: ByeAlex
Música: Alex Márta, Zoltán Palásti Kovács
Letra: Alex Márta.


miércoles, 17 de abril de 2013

Pequeña interrupción técnica

¡Hola!
Debido a cuestiones laborales, no he podido escribir el viernes ni el domingo ni el lunes ni ayer. Pero estoy trabajando para, a lo largo de esta noche, publicar las cinco reseñas que tengo pendientes, y desde mañana, volverá el blog a la normalidad.
Gracias por la paciencia.
Pancho.

jueves, 11 de abril de 2013

Review. Hold me, Azerbaijan.


Should have seen it coming when I saw (this)...

Si el ganador de Eurovisión se eligiera a partir de la constancia y disciplina, Azeribaiyán sería el favorito aún sin conocer su canción. Cinco participaciones en el festival, siempre en el top ten, y durante los último cuatro años, dentro del top five. Un récord casi perfecto, como una boleta de calificaciones llena de dieces.

¿Cómo no tener elevadas expectativas sobre Azerbaiyán? En 2011, sorprendieron siendo el último país en presentar su canción, Running Scared, y ganaron el festival. El año pasado, siendo el país sede, en un festival muy competido, posicionaron de excelente manera a su canción When the music dies. Mis espectativas sobre este joven pero experto país eran ya de por si altas.

Pero Hold me rebasó todo lo que yo esperaba.

¿Y por dónde empezar con una canción que resulta tan perfecta para Eurovisión?

Creo que, tratando de ser justo, la interpretación de Farid Mammadov es la mayor fuerza dentro de esta canción, porque convierte a lo que podría ser una balada ordinaria en una canción llena de emociones y genuina, sincera. La contención que parece detener a Farid en las primeras notas, permite construir una conexión con el intérprete, que parece envuelto en un revolino de emociones, como si estuviera perdido, y pidiendo ser salvado al cantar:

Hold me,
If it´s only
For this moment in time,
Now I´m yours and your mine
So hold me...




La melodía no se queda atrás. El puente entre el primer coro y las siguientes secciones es quizá, mi momento musical favorito de este año. La musicalidad en esta canción, me parece, dota a la letra de una intensidad casi dramática, que me emociona mucho.

Y es que Hold me se desenvuelve como un torbellino: comienza con solamente un piano y una voz ligera, y poco a poco aumenta la intensidad de la composición de Dimitris Kontopoulos (que ya nos había dado This is our night, de Grecia, en 2009), hasta explotar en una parte final que será muy efectiva en la televisión.

La súplica que yace detrás de esta canción, la vulnerabilidad que va implícita en la letra, conjugan perfectamente con esta fuerza en la melodía:

Hold me,
Just unfold me,
Unchain my soul,
Give me love make me whole...


Remember how we used to laugh?
But now you´re running from the past,
Let´s find a way to carry on!
Remember how love used to be?
You said I was your fantasy,
Can´t take another night alone,
so come on home...


No se dejen engañar por la sencillez del video promocional de esta canción: los azeríes saben transformarse en el camino hacia la gran final (donde sin lugar a dudas estarán), y lo único que podemos esperar en el escenario de Malmö es una puesta en escena que resultará impresionante, con una gran dirección de cámaras, y toda la tecnología puesta al servicio de esta gran canción. Los que tengan dudas sobre las posibilidades de esta canción, piénsenlo nuevamente. Azerbaiyán no cederá su lugar en el top 5, creo yo.



Y es que esta es una balada perfecta para la televisión, para el festival de Eurovisión, y por eso, Azerbaiyán se anota nuevamente un 10.

El año pasado, en Bakú, el Crystal Hall brilló durante la semana eurovisiva, y desde entonces, las luces han estado apagadas. No ha habido evento que lo llene como lo hizo el festival. Gracias a Hold me, la posibilidad de que los azeríes tengan que volver a recibir a los eurofans en su Crystal Hall, está muy cercana, quizá tan cercana como mayo del 2014. Y es que, sin Turquía en Eurovisión ¿A dónde creen que irán todos esos votos a lo largo y ancho de Europa?

Tal vez quieran apostar unos dólares a Azerbaiyán...

Hold me, Azerbaiyán. 10/10
Música: Dimitris Kontopoulos.
Letra: John Ballard y Ralph Charlie Al Fahel

Como postdata, aquí está la versión de estudio de Hold Me, que suena aún mejor que la versión en vivo.

miércoles, 10 de abril de 2013

A la mitad del camino...

¡Hola!

Con Estonia, ya son 19 las canciones sobre las que he publicado mi comentario este año... Lo que significa que vamos prácticamente a la mitad de las 39 canciones que competirán en Malmö para intentar ganar el festival de Eurovisión.

Quedan 20 canciones por revisar, algunas sobre las que aún no me decido claramente -y por ello me he detenido de publicar alguna reseña- y otras sobre las que ya tengo decidido lo que quiero decir -y estoy trabajando para decirlo de la mejor manera-.

Israel, Dinamarca, Alemania, Suecia, Reino Unido, Serbia, Noruega, Bielorrusia, Azerbaiyán... y otras muchas canciones interesantes aún están pendientes de revisar. Espero sigan leyendo, este es un mensaje para decirles: gracias por hacerlo hasta ahora.

Pancho.

Review. Et Uus Saaks Algus, Estonia.

Et Uus Saaks Algus, la canción de Estonia este año en Eurovisión, habla de renovación, de reinvención personal. Su letra, en Estonio, aquí traducida al inglés, dice:

We need the night so the day can bring us light
For things to start anew
Leave what's passed in the past
For things to once again start anew


Pero justamente "renovación" no es lo que nos ofrece esta aburrida y poco destacable balada, una de las muchas que rellenarán el festival. Más de lo mismo, una canción armoniosa pero sin ningún elemento que permita que Et Uus Saaks Algus destaque este año.


Y el problema está, más que en la composición y la interpretación, en el contexto. Una balada así podría brillar en un festival como en el de 2009, lleno de canciones rítmicas y explosivas, pero en este 2013 se perderá en el oceano de baladas que inundará el escenario de Malmö.

Birgit hace su mejor esfuerzo, pero la melodía es repetitiva, y después de un minuto, se vuelve aburrida, desde mi perspectiva.


Sí, esta canción es una de esas que algunos definirán como "tierna" y "linda", y seguramente encontrará una audiencia, pero a mi no acaba de satisfacerme. Me pasa como con Chipre, una melodía "bonita" no me resulta suficiente.

Estonia tiene un buen historial últimamente en Eurovisión, y si bien de repente tropieza, generalmente logra calificarse a la final. Probablemente Et Uus Saaks Algus, llegará a la noche del sábado en el Malmö Arena, probablemente. En cualquier caso, mi comentario para Et Uus Saaks Algus es simple:

Meh.

Et Uus Saaks Algus, Estonia. 7.5/10
Música: Mihkel Mattisen
Letra: Mihkel Mattisen/Silvia Soro

martes, 9 de abril de 2013

Review. It's my life, Romania.

¡Ah! aquellos buenos tiempos cuando Verka Serduchka daba clases de cómo hacer un show desconcertante bien hecho, con una gran canción, y obtener un muy merecido segundo puesto:


O Dana International, que nació de sexo masculino, pero ganó el festival de Eurovisión de vestido lago, con una canción ahora histórica en Eurovisión, y por justas razones:



Ambas canciones extraordinarias, interpretaciones geniales, y el buen tino de hacer cosas dignas. Ahora, Rumanía lleva el festival a nuevos niveles bajos, que también serán históricos (pero por otras razones) con su pegadiza pero vergonzosa canción llamada It's my life.

Y es que, en primer lugar, las cosas no se hacen a medias. Si vas a cantar intentando emular la voz de una soprano femenina, pues no sales al escenario así:


Es simplemente demasiado extraño para poder ser un concepto claro que venderle a la audiencia. Lo que se ve no corresponde con lo que se escucha. Y toda la experiencia no me resulta en lo más mínimo agradable.

Cuando Cezar entra en trance para alcanzar esas notas que suenan terriblemente forzadas... simplemente quiero que acabe la canción:


Esta canción no es mala en sí misma. La letra, genérica, y los sonidos, electrónicos, podrían haber hecho una pieza perfectamente manejable, si la interpretara alguien como Malena Ehrman, que presentó una gran canción en 2009, La Voix:



O si por lo menos, Cezar no forzara su voz de una forma tan desconcertante.

Los productores suecos no han errado en una cosa: esta canción cerrará la segunda semifinal precisamente porque es el show freak de este año. Llamará la atención, sin duda. Pero que la gente llame para apoyar esto, eso sí lo dudo.

It's my life, Romania. 3.0/10
Música y Letra: Cristian Faur