Febrero 10 de 2014, faltan solamente 3 meses para la gran final de Eurovision 2014
¡El año ha volado! y aquí estoy de nuevo listo para retomar mi blog, con ya algunas canciones seleccionadas, y muchas noticias que comentar.
#JoinUs es el lema de Copenhague 2014, y Dinamarca se prepara para hacer una propuesta con personalidad. A solamente 14 kilómetros del Malmö Arena, el Festival de Eurovisión tendrá lugar en un complejo industrial, en Dinamarca, por primera vez en 13 años, y con las expectativas a la alza.
Este año, como es tradición, no daré seguimiento detallado a las finales nacionales ( ¡Demasiada información y demasiado demandante en tiempo!), pero empezaré a preparar el terreno para mis comentarios sobre cada una de las 37 canciones que aspirarán a llevar el 60 aniversario del Festival a su país.
Para renovar el estilo de las reseñas de las canciones, esta vez me he propuesto -al estilo de los suecos- escribir una historia a partir de las canciones que participarán en el festival.
Más bien, rastrear una historia. Y de ahí viene el Tracing The Story del encabezado.
Esto implica que necesito conocer las 37 canciones antes de empezar a escribir mis comentarios, y esto sucederá hasta el domingo 16 de marzo, por lo que comenzaré a publicar el lunes 17 de marzo. Entre ese día y el 22 de abril, una reseña diaria, hasta completar el camino de Copenhague.
Mientras tanto, hay muchos otros aspectos del festival que comentar, y por ahí empezaré... ¡Estén al pendiente!
¡Gracias por leerme!
domingo, 9 de febrero de 2014
sábado, 30 de noviembre de 2013
1. Euphoria, Sweden, 2012.
Por si alguien lo dudaba, "Euphoria" es la canción número 1 de este conteo. Y también una de mis entradas favoritas de este blog, que transcribo a continuación:
"La letra con versos que metafóricamente evocan a la perfección la trascendencia del sentimiento de estar enamorado, es solamente una pequeña muestra de la genialidad de la que resulta ser la propuesta favorita de este festival, Euphoria.
Tonight,
Tonight eternity's an open door
No,
Don't ever stop doing the things you do,
Don't go,
In every breath I take I'm breathing you...
Y entonces, a la letra se suman sonidos frescos y revitalizadores en la melodía de la canción que infunden energía al espectador, quien, como en una auténtica montaña rusa, sube y baja del cielo al suelo, en las transiciones entre el solemne comienzo -que no falla en atrapar la atención-, las sutiles frases que hacen fluir la canción, y la explosión de los coros que se sienten intensamente en la voz de Loreen.
La canción parece describir puntualmente, con sus letras, su perfección técnica y artística (an everlasting piece of art), su capacidad para imprimirse en el corazón de quienes la apreciamos (a beating love within my heart), y los efectos que ha generado entre prácticamente todos los que la hemos escuchado y seguimos el festival (We’re going u-u-u-u-u-u-up).
Cuando las cosas parecen inmejorables, Loreen nos demuestra su comprensión perfecta de la idea de que "menos es más", con su puesta en escena, tan natural, tan armónica y tan adecuada para la pieza de Thomas G:son y Peter Boström.
Una interesantísima fusión en el performance de Loreen, que nos lleva a través de sus sensaciones con cada movimiento que realiza sobre el escenario:
El tiempo pasa y la nieve llega, y Loreen canta:
Forever
We sail into infinity
We're higher
We're reaching for divinity
No cabe duda, esta canción, se dirige a las alturas de Eurovisión, al ser la absoluta favorita para ganar el festival. Y es que la magia de esta actuación se presta a la perfección para la televisión, que es finalmente el formato por el que se transmite cada canción, y en el que lo ven todos los votantes (público y jurados).
[...]
Mientras tanto, sigamos siendo felices disfrutando de la perfección y claridad de Euphoria, preguntándonos, como Loreen:
Why,
Why can't this moment last forever more?

"
Muy seriamente, esta canción es mi favorita en todos los años que llevo siguiendo el festival. Es tan poderosa y tan natural, que la disfruto en todo momento, y en cualquier situación.
Estoy convencido de que el paso del tiempo no hará sino dejar en claro lo que desde 2012 muchos ya vislumbrábamos: Euphoria es uno de los más grandes clásicos en la historia de Eurovisión.
"La letra con versos que metafóricamente evocan a la perfección la trascendencia del sentimiento de estar enamorado, es solamente una pequeña muestra de la genialidad de la que resulta ser la propuesta favorita de este festival, Euphoria.
Tonight,
Tonight eternity's an open door
No,
Don't ever stop doing the things you do,
Don't go,
In every breath I take I'm breathing you...
Y entonces, a la letra se suman sonidos frescos y revitalizadores en la melodía de la canción que infunden energía al espectador, quien, como en una auténtica montaña rusa, sube y baja del cielo al suelo, en las transiciones entre el solemne comienzo -que no falla en atrapar la atención-, las sutiles frases que hacen fluir la canción, y la explosión de los coros que se sienten intensamente en la voz de Loreen.
La canción parece describir puntualmente, con sus letras, su perfección técnica y artística (an everlasting piece of art), su capacidad para imprimirse en el corazón de quienes la apreciamos (a beating love within my heart), y los efectos que ha generado entre prácticamente todos los que la hemos escuchado y seguimos el festival (We’re going u-u-u-u-u-u-up).
Cuando las cosas parecen inmejorables, Loreen nos demuestra su comprensión perfecta de la idea de que "menos es más", con su puesta en escena, tan natural, tan armónica y tan adecuada para la pieza de Thomas G:son y Peter Boström.
Una interesantísima fusión en el performance de Loreen, que nos lleva a través de sus sensaciones con cada movimiento que realiza sobre el escenario:
El tiempo pasa y la nieve llega, y Loreen canta:
Forever
We sail into infinity
We're higher
We're reaching for divinity
No cabe duda, esta canción, se dirige a las alturas de Eurovisión, al ser la absoluta favorita para ganar el festival. Y es que la magia de esta actuación se presta a la perfección para la televisión, que es finalmente el formato por el que se transmite cada canción, y en el que lo ven todos los votantes (público y jurados).
[...]
Mientras tanto, sigamos siendo felices disfrutando de la perfección y claridad de Euphoria, preguntándonos, como Loreen:
Why,
Why can't this moment last forever more?

"
Muy seriamente, esta canción es mi favorita en todos los años que llevo siguiendo el festival. Es tan poderosa y tan natural, que la disfruto en todo momento, y en cualquier situación.
Estoy convencido de que el paso del tiempo no hará sino dejar en claro lo que desde 2012 muchos ya vislumbrábamos: Euphoria es uno de los más grandes clásicos en la historia de Eurovisión.
jueves, 28 de noviembre de 2013
2. Fairytale, Norway, 2009.
En 2012, escribí:
"Los años recientes del festival de eurovisión, se dividen en antes y después de Alexander Rybak.
Un reportero, en la conferencia de prensa del ganador del festival de 2009, le preguntó a Alexander algo así como lo siguiente:
¿Qué sientes al darte cuenta que tu composición gustó más que la música de Andrew Lloyd Webber?
¿Qué tu apariencia encantó más que la de Sakis Rouvas?
¿Y qué tu voz deleitó más que la de Chiara?
(Para quienes no sepan, Andrew Lloyd Webber ha compuesto muchos de los musicales más exitosos en la historia del teatro musical -Jesucristo Superestrella, Evita, Cats, el Fantasma de la Opera-; Sakis Rouvas es un ídolo en Grecia y países vecinos, que había obtenido un tercer lugar en el festival de 2004, conducido el festival de 2006, y que es consentido de los eurofans; y para 2009, Chiara le había dado, un tercer y segundo lugares a Malta en los festivales de 1998 y de 2005, con su voz excepcional).
La pregunta muestra lo competido que fue aquel festival, al menos a priori. En 2009, se pueden contar cuando menos 15 grandes canciones, todas excelentes en diversos sentidos, que en otros años hubieran peleado por el primer lugar.
Pero no, Alexander, desde el momento en que se proclamó ganador de la preselección noruega, fue el favorito de las encuestas, de las apuestas de pago, de los eurofans, de los jurados, y, en última instancia, del público.
La mayor cantidad de puntos obtenidos por una entrada en la historia del festival, 387, -y se antoja que ese récord no lo rebase nadie, nunca-; la mayor distancia entre el primer y segundo puesto -nada más 169 puntos-; le dan a Alexander Rybak y su fairytale el título de "leyenda eurovisiva", y no es dificil saber por qué ganó".
Y es que sí, esta canción es extraordinaria. Una de mis grandes favoritas de todos los tiempos, dentro y fuera de Eurovisión. Realmente difícil no perderse en este cuento de hadas:
"Los años recientes del festival de eurovisión, se dividen en antes y después de Alexander Rybak.
Un reportero, en la conferencia de prensa del ganador del festival de 2009, le preguntó a Alexander algo así como lo siguiente:
¿Qué sientes al darte cuenta que tu composición gustó más que la música de Andrew Lloyd Webber?
¿Qué tu apariencia encantó más que la de Sakis Rouvas?
¿Y qué tu voz deleitó más que la de Chiara?
(Para quienes no sepan, Andrew Lloyd Webber ha compuesto muchos de los musicales más exitosos en la historia del teatro musical -Jesucristo Superestrella, Evita, Cats, el Fantasma de la Opera-; Sakis Rouvas es un ídolo en Grecia y países vecinos, que había obtenido un tercer lugar en el festival de 2004, conducido el festival de 2006, y que es consentido de los eurofans; y para 2009, Chiara le había dado, un tercer y segundo lugares a Malta en los festivales de 1998 y de 2005, con su voz excepcional).
La pregunta muestra lo competido que fue aquel festival, al menos a priori. En 2009, se pueden contar cuando menos 15 grandes canciones, todas excelentes en diversos sentidos, que en otros años hubieran peleado por el primer lugar.
Pero no, Alexander, desde el momento en que se proclamó ganador de la preselección noruega, fue el favorito de las encuestas, de las apuestas de pago, de los eurofans, de los jurados, y, en última instancia, del público.
La mayor cantidad de puntos obtenidos por una entrada en la historia del festival, 387, -y se antoja que ese récord no lo rebase nadie, nunca-; la mayor distancia entre el primer y segundo puesto -nada más 169 puntos-; le dan a Alexander Rybak y su fairytale el título de "leyenda eurovisiva", y no es dificil saber por qué ganó".
Y es que sí, esta canción es extraordinaria. Una de mis grandes favoritas de todos los tiempos, dentro y fuera de Eurovisión. Realmente difícil no perderse en este cuento de hadas:
domingo, 17 de noviembre de 2013
3. Molitva, Serbia, 2007.
Molitva, la canción ganadora de 2007, está en el tercer lugar de mi top 25. Las razones son muchas, porque es una canción que se escucha y se lee tan bella como pocas. Pero la principal, es su capacidad para mostrar que la música puede vencer muchas barreras: las del idioma, las de la apariencia, las del estereotipo, y otras tantas que ni siquiera sabemos que tenemos enfrente hasta que alguien o algo las derriba.
Esta no es una canción para todo mundo, pero quizá debería serlo. La historia es tan universal como el amor mismo, porque ¿quién no ha repetido un nombre, como si fuera una oración?
Pancho
4. Is it true?, Iceland, 2009
Hace más de un año, comenté en este blog, sobre Is it true?:
'Simplemente me parece una canción muy bien compuesta -tanto musical como líricamente-, que complementada con una sincera interpretación de Yohanna, llevó a una actuación practicamente perfecta en la final del festival en Moscú.
Cada vez que escucho y veo esta interpretación, me emociono como el primer día: la sencillez de la letra cala hondo y al mismo tiempo todo se siente tan natural. Yohanna pregunta, con arrestante sinceridad "Is is true? Is it over? Did I throw it away? Was it you, did you tell me you will never leave me this way?" Y luego reclama -con una sútil súplica entre líneas-: "If you really knew me, you wouldn't do this to me, you would be my friend", dejándonos claro que lo peor que podría pasar es no tener a esa persona cerca, aunque sea como amigos.
"Will I wake from this pain?"
Los delfines en el fondo salen sobrando -opinan muchos-, pero yo no puedo despegar la mirada de Yohanna. Una fantasía azul'
Y hoy reitero mi fascinación con esta canción.
Quizá lo que para mi es su mayor mérito -y la razón por la que la pongo en la cuarta posición de mi conteo- es que Is it true? nunca falla en una cosa: hacerme el corazón chiquito e inundarlo de tristeza.
Después de todo, creo que son las historias que agarran el corazón y lo hacen nudo, las que más merecen la pena de ser contadas y escuchadas. Is it true logra eso -en mi opinión- como casi ninguna otra canción en la última década en Eurovisión.
Pancho.
'Simplemente me parece una canción muy bien compuesta -tanto musical como líricamente-, que complementada con una sincera interpretación de Yohanna, llevó a una actuación practicamente perfecta en la final del festival en Moscú.
Cada vez que escucho y veo esta interpretación, me emociono como el primer día: la sencillez de la letra cala hondo y al mismo tiempo todo se siente tan natural. Yohanna pregunta, con arrestante sinceridad "Is is true? Is it over? Did I throw it away? Was it you, did you tell me you will never leave me this way?" Y luego reclama -con una sútil súplica entre líneas-: "If you really knew me, you wouldn't do this to me, you would be my friend", dejándonos claro que lo peor que podría pasar es no tener a esa persona cerca, aunque sea como amigos.
"Will I wake from this pain?"
Los delfines en el fondo salen sobrando -opinan muchos-, pero yo no puedo despegar la mirada de Yohanna. Una fantasía azul'
Y hoy reitero mi fascinación con esta canción.
Quizá lo que para mi es su mayor mérito -y la razón por la que la pongo en la cuarta posición de mi conteo- es que Is it true? nunca falla en una cosa: hacerme el corazón chiquito e inundarlo de tristeza.
Después de todo, creo que son las historias que agarran el corazón y lo hacen nudo, las que más merecen la pena de ser contadas y escuchadas. Is it true logra eso -en mi opinión- como casi ninguna otra canción en la última década en Eurovisión.
Pancho.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
5. Everyway that I can, Turkey, 2003.
Esta canción fue la primera que vi ganar en Eurovisión, y todavía es una de mis grandes favoritas. Perfecta ejecución que llevó el triunfo por primera vez a esos rumbos de Europa, y a un país que -con altas y bajas- es (¿era?) uno de mis consentidos en el festival.
La letra cuenta una historia puntual y tiene una intención precisa, que se infecta con un ritmo disfrutable. Y la puesta en escena solamente abona para que todo funcione perfectamente. Sin duda, la mejor canción de aquel 2003 (muy por encima de las favoritas rusas), y la mejor canción de Turquía a la fecha. Quinta posición para Sertab Erener y tercera aparición de Turquía en esta lista. Cómo extraño estas cosas en Eurovisión...
La letra cuenta una historia puntual y tiene una intención precisa, que se infecta con un ritmo disfrutable. Y la puesta en escena solamente abona para que todo funcione perfectamente. Sin duda, la mejor canción de aquel 2003 (muy por encima de las favoritas rusas), y la mejor canción de Turquía a la fecha. Quinta posición para Sertab Erener y tercera aparición de Turquía en esta lista. Cómo extraño estas cosas en Eurovisión...
domingo, 10 de noviembre de 2013
Diseño y ejecución.
El criterio de esta lista no es ningún otro que mi preferencia personal, basada en dos aspectos: el diseño de la canción, y la ejecución (o interpretación) de la misma.
Precisamente este criterio permite que cualquier género musical quepa en el conteo: se trata de qué tan bien escrita está la canción tanto musical como líricamente (desde mi personal punto de vista, desde luego) y de qué tan bien, el artista, la ejecuta en todos sus aspectos (vocal e interpretativamente, de manera central).
Sin duda, mis gustos musicales fuera de Eurovisión no son tan eclécticos. Pero este es un concurso que disfruto especialmente por la apertura musical que existe. Lo mismo me he enamorado de una balada en un idioma que no entiendo que de la canción más sosa y comercial del año.
Esta lista refleja esta apertura y diversidad: el mérito, para mí, está en lo que está escrito en el papel y en la partitura, y en la interpretación que hace el artista, al trasladar esas notas y letras, en un show completo en uno de los escenarios más importantes, que es el festival de Eurovisión.
Dicho esto, vamos por el top 5.
Precisamente este criterio permite que cualquier género musical quepa en el conteo: se trata de qué tan bien escrita está la canción tanto musical como líricamente (desde mi personal punto de vista, desde luego) y de qué tan bien, el artista, la ejecuta en todos sus aspectos (vocal e interpretativamente, de manera central).
Sin duda, mis gustos musicales fuera de Eurovisión no son tan eclécticos. Pero este es un concurso que disfruto especialmente por la apertura musical que existe. Lo mismo me he enamorado de una balada en un idioma que no entiendo que de la canción más sosa y comercial del año.
Esta lista refleja esta apertura y diversidad: el mérito, para mí, está en lo que está escrito en el papel y en la partitura, y en la interpretación que hace el artista, al trasladar esas notas y letras, en un show completo en uno de los escenarios más importantes, que es el festival de Eurovisión.
Dicho esto, vamos por el top 5.
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